Ya sé que tenía que venir a postear. No es una cita, es algo más personal; es dejar toda los restos de locura diaria acá, plagada en un vomitivo post que nadie va a dignarse a leer. Dejé de venir como por semanas, porque estuve atestada hasta la coronilla de papeles, facturas, requisitos, filas de banco, gente molesta, embotellamientos y miles de miles de cosas. Además, tengo la firma creencia de que la contadora me está avejentando con su mirada de arpía incandescente. Es mi jefa, que conste.
Pero vine. Vine a pesar de que estuve descongelando un pollo toda la tarde y no se por qué mi casa tiene la temperatura de un iglú o qué, pero no puedo tirarlo al horno así nomas porque tiene menudos y no quiero causar un incendio porque no tengo a mano matafuego. (A quién no le ha pasado? a nadie? bueno. A mi tampoco, que conste.) Además, el tipo con el cual salgo se fue de viaje. Se fue de viaje y eso quiere decir "tenés permiso para tener sexo con quien quieras" porque digamos, él va a tenerlo de seguro. Lo que no me aclaró bien es con quién puedo adaptarme nuevamente, porque hace rato que venía nomas con él, y uno se va adaptando a la piel del otro. Ya no tiene tanta verguenza (yo que soy terriblemente quisquillosa para mostrarme) y sobretodo se siente más cómoda. Mi última salida fue en el cumpleaños de mi prima que además ni se me pasó por la cabeza levantarme un tipo. Tengo uno en puerta, como quien dice, pero no pasó nada todavía. Y fue porque yo me negué porque estaba con "mis días" (horrible término que usamos las mujeres), y no sabía si al tipo le iba o no esa onda. Igual, bueno, la cosa fue con un grado de alcohol bastante alto en la sangre, y en frente de la casa de mi amiga. Me porté como una diva igual. De las pocas cosas que puedo recordar, que conste.
Así que conjunto con esta detestable y rayando lo graciosa situación tanto laboral como sexual, me atrevo a decir que mi situación social está directamente proporcionada a afectarse por esto. Porque una está más cansada, y encima de mal humor porque no es que esté contando los días para que el otro vuelva, nada que ver, porque no es que dejé de salir con tipos y ya ni me acuerdo cómo carajo es que se hacía para salir con alguien así, tipo, para garchar nomas... y no quedar trola, que conste.
Pero vuelvo, volví, Dios, sí. Acá estoy y estoy gastándome el tiempo en que mi paciencia se calienta a ver si así puedo descongelar un poco el pollo, hacer la comida y terminar la noche contenta. Al menos ahi, al borde de la contenticidad extrema y el bajon que me va a hacer pedir un kilo de helado marroc para mi sola con el único fin de comerme todos los pedazos del bombon y dejar ahi olvidado lo que resta. Hasta que vuelva a sacar otro pollo de la heladera, y trate de descongelarlo de nuevo. Si llegara a pasar, entonces voy a volver a dejar una sarta de cosas acá, medio caliente (en ambos sentidos), medio tranquila (porque lo estoy, totalmente). Y a pesar de mis necesidades tanto sexuales como comestibles y también rozando lo mentales, voy a volver acá, ya me está gustando esto. Le estoy tomando el gustito a esto de escribir lo que sea, para cualquiera, desnudándome sintácticamente.
Pero sin parecer trola, que conste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario